Una mujer trans comparte lo más difícil de su vida sexual

Personaje televisivo, modelo, actriz, esposa y mujer trans: Carmen Carrera hace malabares con sus múltiples facetas y sigue llamando la atención en la pequeña pantalla. Primero cautivó a los espectadores del reality show Drag Race (presentado por RuPaul) que se emite en VH1, cuando después de ser presentada como un hombre, terminó por convertirse en la primera persona abiertamente transexual en competir en este programa.

Antes de esto, ya había salido en la portada de la revista Candy junto a Janet Mock y Laverne Cox, aparecido junto a Meryl Streep en la película Ricki and the Flash o recibido cerca de 50,000 firmas de apoyo para ayudarle a cumplir su sueño de convertirse en la primera modelo trans de Victoria’s Secret. 

El nuevo rol público que ha adoptado puede que sea el más personal de todos. VH1 invitó a Carrera y a su marido Adrian Torres a participar en la sexta temporada de Couples Therapy With Dr.

Jenn para intentar reparar su desgastado matrimonio de ocho años, puesto a prueba por sendas infidelidades de ambas partes.

Carrera ha decidido ventilar sus “trapos sucios” y compartir con nosotros las dificultades de las relaciones cuando una es mujer trans, así como sus planes de futuro.

Puede que Carrera ya haya dejado atrás la “transición”, pero no ha hecho más que comenzar a alcanzar sus objetivos vitales. 

¿Por qué decidiste aparecer en Couples Therapy?

“Reflexioné sobre ello y supe que escuchar una historia de una pareja que estaba pasando una mala racha iba a ser importante para mucha gente. Todas las relaciones pasan por eso en algún momento.

Independientemente de si se trata de una relación homosexual o heterosexual, seguro que van a haber altibajos. Así que pensé: ‘Voy a compartir mi historia’. Me dije a mí misma que era lo suficientemente fuerte como para superar cualquier obstáculo.

Lo acepté y mi marido también lo hizo. Tuve que preguntarle si quería hablar de todas esas cuestiones.

Tengo la sensación de que muchos hombres y mujeres trans hablan abiertamente de estos temas, pero a sus parejas les cuesta…

Quería asegurarme de que él se sintiera cómodo diciéndole a todo el mundo que era mi pareja y sacando a relucir nuestros trapos sucios. No le ha incomodado, y eso me alegra. Ojalá que más parejas se animaran a hablar de sus experiencias”. 

¿Cuál es la mayor confusión con la que te encuentras sobre las mujeres trans?

“No nos interesan los hombres homosexuales. Esto es una idea equivocada. Es lo que piensa mucha gente y me da la sensación de que no tienen clara cuál es mi identidad.

Si alguien piensa que me atraen los hombres homosexuales o que ellos se sienten atraídos por mí; o si cree que el hecho de tener una relación con un hombre significa que él es gay, entonces quiere decir que esa persona me ve como un hombre y no como una mujer”. 

¿A qué desafíos te has enfrentado como mujer trans en tus relaciones?

“Cuando estás en pareja, quieres compartir con alguien tu felicidad, quieres decírselo a todo el mundo, y esto resulta difícil. Lo que termina por suceder es que la relación se mantiene en secreto o que simplemente no se habla de ella.

Muchas mujeres han tenido que lidiar con esto en algún momento de su vida, sean o no transexuales. Antes de mi transición yo era identificada como un hombre, y experimentaba esos problemas mientras todavía estaba intentando comprender quién era, al tiempo que salía con otros hombres.

Es una mierda que te pase algo bueno y que no lo puedas compartir”.

“Puedo decir esto en base a mi experiencia con los hombres: [Si eres trans] querrán tener relaciones sexuales contigo, pero no te tomarán en serio… Te verás arrastrada a ese terreno. He notado que hay muchos hombres que se dan cuenta de que eres vulnerable y que se aprovechan de eso.

Saben que te cuidas y te preocupas por verte guapa, y saben que si hubieses nacido siendo una mujer tendrían más dificultades para estar contigo.

Simplemente se dirían a sí mismos: ‘Quiero tener sexo con una chica guapa de verdad y muchas mujeres biológicas probablemente ni me van a decir la hora si se la pido (por las razones que sea).

Así que voy a acercarme a una chica trans que sea vulnerable y voy a hacerle creer que me gusta alimentando su fantasía’.

Después, cuando haya conseguido lo que quería, ya no te tomará más en serio y no te querrá más a su lado”.

¿Crees que las personas trans deben decírselo a las personas que puedan ser parejas o amantes en potencia? Si es así, ¿cuándo?

“Yo en este sentido soy una persona que toma sus riesgos. No me gusta decírselo a todo el mundo; me gusta simplemente conocerlos, y si no saben quién soy… bueno, mejor, no me juzgarán.

De esta forma tengo la oportunidad de conectar primero en el plano humano y después, me sincero.

Las chicas no suelen ir por ahí contando sus intimidades cuando conocen a alguien nuevo… No puedes saber en quién confiar, no sabes quién es sincero y quién no; y además, prefiero guardarme un as en la manga.

No me gusta dárselo todo al primer chico que conozco, así que esto es lo que pienso: prefiero conocer a la persona antes de explicárselo. Una vez dicho, si no te aceptan, es su problema, pero esto es lo que hay que hacer. Son gajes del oficio”.

Ahora que has superado la transición, ¿ha cambiado esto mucho tu vida?

“Es una sensación agridulce. Siento más control sobre mi cuerpo, separo mi espíritu y mi cuerpo y comprendo que estoy aquí simplemente de paso, que mi cuerpo no es más que un recipiente, por lo que estoy obligada a preservarlo.

Pero al mismo tiempo, me gustaría poder ser como la mujer promedio, cuyo ciclo menstrual es natural, que no tiene que tomar medicación. Bueno, algunas mujeres necesitan tomarla, pero digo en general…

Me gustaría no tener que hacer eso. Hay una parte de mí que todavía se resiente de mi propia naturaleza. Aunque, de nuevo, el hecho de tener esa gran responsabilidad y de querer cuidarlo, es una gran fuente de empoderamiento para mí”.

La visibilidad de la gente trans está aumentando: ¿qué cosas crees que se deben hablar en el futuro acerca de la transexualidad?

“Todavía faltan muchas cosas por hablar, porque cada persona trans tiene una experiencia muy diferente. Mi experiencia es distinta a la de Caitlyn Jenner. Yo aún sigo tratando de ser la mejor mujer que pueda ser.

Aparte de ser trans, quiero ser una empresaria exitosa, quiero ser una buena madre y una buena hermana. Esas son las cosas en las que estoy trabajando ahora y, ciertamente, no fui preparada durante mi infancia para afrontarlas”.

"Después de la transición comienza una nueva vida. Cuando ya está dicho y hecho, tienes que aprender a vivir. Me gustaría que hubiera más recursos disponibles, no solo para las personas trans.

Estamos tan perdidas como la siguiente generación trans, todavía luchando por ser respetadas y por convertirnos en mejores seres humanos. Envejecemos, nuestra piel cambia, tenemos que encontrar los brasieres adecuados, los zapatos a juego y todas estas cosas, pero aparte, también nos enfrentamos a la vida, a nuestras relaciones con nuestros hombres, a la crianza de nuestros hijos, intentando mejorar y tomar decisiones inteligentes.

Interactuamos con otras personas y aprendemos a superarnos a nosotras mismas”.

"Cuando creces como trans, todo el tiempo te recorre un sentimiento de no ser lo suficientemente buena… Sientes que necesitas algún tipo de acompañamiento o una guía.

Las mujeres cis [cisgénero] deberían abrazarnos más y ayudarnos un poco, porque ¡nos hace falta! Somos parte de la población considerada como mujer, pero no solo lo somos, también funcionamos como mujeres, y muchas nos enfrentamos a los mismos problemas. Nosotras simplemente estamos menos preparadas”.